Conforme al art 119 de la L.A El régimen de depósito fiscal consiste en el almacenamiento de mercancías de procedencia extranjera o nacional en almacenes generales de depósito que puedan prestar este servicio en los términos de la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito y además sean autorizados para ello, por las autoridades aduaneras. El régimen de depósito fiscal se efectúa una vez determinados los impuestos al comercio exterior, así como las cuotas compensatorias.

En este Régimen tanto los importadores y los exportadores podrán almacenar mercancía proveniente del extranjero o nacionales, en un mismo predio habilitado para la realización de operaciones aduaneras o para ejercer el control aduanero hasta que se concrete el destino correspondiente de la carga.  

En el caso de las mercancías extranjeras estas pueden permanecer en el depósito sin completar su trámite correspondiente por haber ingresado al país según las pautas determinadas por las leyes aduaneras con relación al pago de impuestos de introducción.

Algunas de sus ventajas son:

  • Resguardar las mercancías de forma confiable y segura un Almacén General de Depósito certificado por las autoridades hacendarias. 
  • Mantener las mercancías almacenadas hasta por 2 años sin pagar impuestos.
  • Gestionar y comercializar sus bienes mientras se mantienen resguardados.
  • Ceder a terceros la extracción de la mercancía. Existe la posibilidad de intercambiar la propiedad de las mercancías. Es decir, que un ente extranjero las introduzca y un tercero realice la extracción y el pago correspondiente de impuestos.
  • Comercializar los inventarios que se encuentran en depósito fiscal.
  • Retornar la mercancía al extranjero sin pagar impuestos.  Solamente se pagarán las cuotas por el almacenaje y el manejo de las mercancías.
  • Preparar o detallar la presentación final de los productos. Algunos almacenes ofrecen servicios de valor agregado como armado y ensamblado de piezas, etiquetado, marbetado, emplayado y flejado entre otros.
  • La extracción de la mercancía puede ser parcial o total, pagando únicamente los impuestos al comercio exterior de la mercancía que se extrae.

El depósito fiscal se usa para almacenar las mercancías en un régimen especial durante un periodo determinado. Esto, con el objetivo de realizar procesos aduanales u operativos sin tener que pagar impuestos.

Evita que las empresas deban pagar impuestos al momento, solo lo harán si se concreta la importación o exportación definitiva.