Según un relevamiento que la Unión Industrial Argentina (UIA) le acercó al Gobierno hay tres firmas en situación de parálisis total o parcial y que anticiparon vacaciones y otras 100 que podrían estar en la misma situación en dos o tres semanas. La balanza comercial de junio, que se publicará hoy, todavía dará un nivel récord de importaciones

Las restricciones impuestas por el Banco Central (BCRA) a fines de junio para el acceso a los dólares oficiales destinados a la importación ya comenzaron a generar problemas concretos en las fábricas. Muchas empresas se están quedando sin stocks, no pueden realizar más pagos al exterior y tampoco tienen posibilidad de conseguir financiamiento a 180 días.

El Gobierno mantiene la voluntad de evitar que se frene la producción, por lo que la sintonía fina y las soluciones caso a caso se están volviendo cada vez más urgentes. Tanto es así que la UIA ya les informó a las autoridades del organismo monetario y de la cartera productiva que hay algunos casos críticos que ya decidieron adelantar vacaciones ante la falta de insumos para continuar produciendo. Son parte de un extenso informe que la central fabril realizó a partir de un relevamiento realizado entre sus asociados y que contestaron unas 500 empresas, precisaron fuentes del sector industrial.

De este número de firmas, tres casos son críticos, mientras que más de un centenar tendrán complicaciones en dos a tres semanas. El resto contestó que tiene algunos meses más de margen por los niveles de stocks que disponen. Entre las más complicadas, se destacan Coama Sud América, una maderera oriunda de Misiones que produce tableros de madera contrachapada. Para la fabricación, la empresa necesita adquirir fenol para elaborar resina fenólica, cuya producción sólo alcanza para abastecer el 40% del mercado.

Una autopartista mediana dejó de producir porque “no puede pagar insumos, los proveedores no le aceptan el plazo de financiación de 180 días, le dejaron de entregar, y se le terminó el stock”, explican en el sector

Según dijo hace diez días Román Queiroz, director de la compañía, ya no pueden comprar en el exterior y se quedaron sin stock, por lo que decidieron adelantar vacaciones a sus empleados en julio, cuando normalmente comienzan en septiembre. Y había anticipado que, si el problema no se resolvía, tendrían que continuar con las suspensiones. Comenzaron las gestiones ante el BCRA y Desarrollo Productivo y según fuentes oficiales y del sector, se está gestionando un crédito con el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) para que la firma pueda seguir importando.

Otra de las empresas que manifestó severos problemas es la metalúrgica Alpen, socia de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), y productora de bulones y tornillos. Tiene su planta en la localidad de San Martín, provincia de Buenos Aires, y según fuentes de la industria ya habría decidido frenar parcialmente su producción por falta de insumos. Finalmente, el tercer caso es una autopartista mediana del mercado de reposición que “no puede pagar insumos, los proveedores no le aceptan el plazo de financiación de 180 días, le dejaron de entregar, y se le terminó el stock”, dijeron en el sector. No trascendió el nombre de esta empresa, pero figura en el listado que la UIA le presentó al Gobierno.

“Mi misión es que no paren las fábricas. Por ende, no sólo estamos tramitando caso por caso, con reuniones técnicas con Producción y el BCRA, sino también contribuyendo en estas gestiones hechas con Brasil para habilitar el sistema de pagos en moneda local que aliviaría una parte de la presión”, afirmó el presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja. El además titular de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal) viajó esta semana al vecino país junto a Scioli por ese tema y aprovechó para entregarle al ministro el listado de industrias con problemas.

Fuentes de la entidad explicaron que hoy hay dos inconvenientes. Por un lado, las empresas que tienen cupo para que les autoricen el acceso al mercado libre de cambios y no lo están logrando. Por otro, los problemas que generó la normativa -la comunicación 7532-, además de la resolución de los casos puntuales de cada empresa. “La primera urgencia es que garanticen lo que dice la norma; luego las correcciones, que dijeron que las van a ir haciendo, y finalmente, ver caso por caso”, enfatizó una fuente de la UIA.

Nuevo récord de importaciones

La norma del BCRA que estableció mayores restricciones al pago de las importaciones fue oficializada el 27 de junio, por lo que recién comenzarán a percibirse los efectos con los datos de la balanza comercial de julio. Hoy el Indec dará a conocer el intercambio comercial del mes pasado, que nuevamente mostrará un nivel de importaciones récord, con una gran participación del rubro energético. El número rondará los USD 8.500 millones, de los cuales unos U$S 2.000 millones corresponden a las importaciones de combustibles.

“Este mes viene mucho mejor. Se está consolidando la recuperación del crédito comercial, que ya suma USD 3.200 millones”, dicen en el BCRA. Y agregan que “queda más de un mes de alta demanda de importaciones de energía, por lo que será bienvenido todo lo que se pueda recuperar de financiamiento comercial”. Las expectativas oficiales apuntan a que en septiembre puedan tener un escenario de mayor alivio, aunque no garantizan que la norma finalice a fin de ese mes, como está previsto.

Conseguir crédito en dólares a 180 días no es tarea sencilla para las empresas. Y si lo logran, los costos -por la tasa, las garantías requeridas y el riesgo cambiario- son muy elevados. Los empresarios ya le transmitieron las quejas al Gobierno sobre la actitud de los bancos e insisten en que no sólo son pocas las entidades que ofrecen estos créditos, sino que las que lo dan, lo hacen a un costo muy alto. Además, imponen una “cláusula bonex”, que garantiza que, si el BCRA no tiene los dólares en seis meses, la empresa debe entregarle al banco los pesos suficientes para adquirir esos títulos que luego serán liquidados contra divisas.

Fuente: Infobae 20/07/22