Más de 47,2 millones de personas que pagan impuestos son asalariados, aunque solo contribuyen con la cuarta parte de los ingresos del fisco en 2022

Todo empezó cuando Aisha Solís, una trabajadora de una empresa dedicada a las redes sociales y la publicidad, recibió un correo del área de recursos humanos. “Solicitamos del apoyo de los colaboradores para compartirnos su Constancia de Situación Fiscal que se puede tramitar en la página del Servicio de Administración Tributaria (SAT)”, se lee en el mensaje que recibió a mediados de mayo. Solís reactivó su contraseña y sus datos en el portal del SAT y entregó el documento al área que se lo solicitó.

Días más tarde, recibió un nuevo mensaje, esta vez, invitándole a consultar el buzón tributario en la página del SAT. “El clásico mensaje de que ‘se le invita a cumplir sus obligaciones fiscales’, lo raro es que según el buzón, se trata del periodo de 2018, mucho antes de que yo trabajara aquí”, refiere la profesionista, en consulta.

Algunos trabajadores asalariados se han desconcertado con este tipo de notificaciones por parte del fisco, en donde se les invita a ponerse al corriente o hacer el pago de multas por incumplir con declaraciones (anuales o mensuales), dependiendo del tipo de régimen en el que el trabajador esté o haya estado inscrito. “De haber sabido, ni me meto al portal”, dice López.

Ramiro Ávalos Martínez, vicepresidente de fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), indica que cuando un trabajador actualiza sus datos, es normal que pueda recibir mensajes por parte del SAT en su buzón tributario para que hagan de forma ordenada y disciplinada el pago de sus impuestos.

“Hay que decirlo: los trabajadores son contribuyentes cautivos que vienen tributando a través del pago de su nómina y en el caso de que haya una fiscalización, el SAT debe de seguir lineamientos para notificar multas, haciéndole saber al contribuyente de qué se deriva y fundamentar”, dice en entrevista. Sin embargo, por el simple hecho de tramitar una constancia no se puede iniciar un proceso de fiscalización. “El fisco tiene otros procedimientos”, dice.

Aunque el SAT ha dado una prórroga para la migración a la nueva factura electrónica 4.0 hasta el 1 de enero de 2023, siguen existiendo innumerables dudas entre los empleados, quienes no tienen claro cuáles son los datos que deben de dar a sus patrones. “La dirección que aparece en la constancia, la ‘dirección fiscal’ de algunos es la de la propia empresa, otros tienen la dirección anterior de la misma empresa, algunos tienen la dirección de su primer trabajo y otros tienen su domicilio particular”, dice José Roberto Palacio, un trabajador de soporte técnico. “Nosotros lo hicimos de manera masiva por correo electrónico”, detalla, pero sigue siendo confuso.

Las largas filas que se vieron antes de que el fisco otorgará la prórroga se deben a que la mayor parte de los contribuyentes son trabajadores asalariados, o bien, quienes reciben un salario fijo en empresas formales o a través de la figura de un empleador o patrón. Según el SAT, de enero a mayo de 2022, los asalariados conformaron el 77,9% de la base de contribuyentes, con 47,2 millones de personas registradas bajo este régimen.

Aunque se trata de una buena parte de la población económicamente activa que paga impuestos al Estado mexicano, la recaudación que se obtiene por esta fuerza trabajadora es solo la cuarta parte de los ingresos. En este periodo, los asalariados contribuyeron con 423,3 millones de pesos, un 24,2% de los tributos que recibe el SAT, por debajo de los grandes contribuyentes.

Para el vicepresidente de los contadores, es importante que los trabajadores estén enterados de sus obligaciones. Los trabajadores con un solo empleador y que hayan percibido ingresos menores a los 400.000 pesos no tienen la obligación de realizar su declaración anual. Caso contrario, quienes sí tuvieron retribuciones superiores a esta cantidad, cotizan con dos o más patrones, presentaron alguna liquidación, indemnización, pensión o jubilación, dejaron de prestar servicios o tuvieron un patrón al que se le solicitó no presentar la declaración anual, están obligados a presentar su declaración del ejercicio 2021.

Aunque se ha extendido el plazo para la aclaración de los datos de los trabajadores, es importante recalcar que no puede haber ninguna represalia para los empleados que no quieran entregar el documento. “No se puede condicionar el pago del salario si no se entrega el documento”, dice el contador Ávalos. “Si hay dudas sobre el domicilio fiscal para el correcto timbrado (certificación) de los recibos de nómina, lo recomendable es acudir con un contador de confianza, finaliza el especialista fiscal.

Fuente: El país 17/06/2022