Desde hace unos meses la manufactura automotriz se ha visto afectada por la falta de semiconductores, lo que ha desembocado en que plantas armadoras se detengan, ajustes de producción y retrasos en entregas: ahora el tiempo de entrega de un vehículo nuevo a los consumidores del mercado local ha llegado a ser de entre uno y hasta cuatro meses, de acuerdo con fuentes consultadas por MILENIO. Según JATO Dynamics, empresa enfocada a generar soluciones de inteligencia automotriz, el tiempo de espera promedio oscila en tres meses. Para autos de gama alta, que requieren una mayor cantidad de componentes y tecnología, puede ser de hasta cuatro meses, igual que para aquellos importados de Europa.

México ha sido el país de llegada para la factoría de algunas marcas representativas del sector automotriz a escala mundial como Volkswagen, en Puebla y Guanajuato; BMW, en San Luis Potosí; Nissan, en Aguascalientes y Morelos, por mencionar algunas. Del total manufacturado, entre 13 y 15 por ciento se conserva en el mercado local, siendo exportado el porcentaje restante principalmente a Estados Unidos y después a Canadá. Las afectaciones en la cadena de suministro han impactado de tal manera, que han hecho aún más notoria esta distribución. “Estamos acostumbrados siempre a tener exceso de oferta y menos demanda, pero ahora las cosas se invirtieron. ¿Y eso que está generando? Que muchas marcas en vez de mandar estas unidades al mercado mexicano las envían a otro mercado en donde sus utilidades son mejores”, sostuvo Gerardo San Román, director de JATO para América Latina, en entrevista con MILENIO. La dosificación de la oferta y la logística está afectando de tal forma en el mercado mexicano que, desde su perspectiva, está habiendo más oferta que demanda. Entre los cambios que ha traído este panorama, destaca que la compra está siendo más consciente y más pensada, ya que las personas están teniendo mayor tiempo al momento de elegir qué vehículo adquirir. 

Cifras recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelaron que la cantidad de vehículos ligeros colocados en el mercado local en octubre, que fueron 76 mil 640 unidades, significaron el menor volumen para este mes en 10 años. A la vez, la cifra también fue el volumen mensual más bajo en lo que va de 2021, además de que significó un retroceso anual de 9.1 por ciento y mensual de 0.4 por ciento. Lo anterior responde a que la falta de stock está afectando el ánimo de los consumidores, ya que antes se tenía un abanico amplio de oferta de vehículos y hoy en día el catálogo es limitado. Los datos apuntan a que el inventario de agencias y concesionarios se ubica entre 30 y 70 por ciento de lo que solía tenerse anteriormente en estas fechas. Ante este escenario, las empresas han tenido que orientar esfuerzos para hacerle frente a la falta de oferta con diversas estrategias. Marcas han optado por manufacturar vehículos con menor cantidad de componentes en miras de no ver tan reducido su stock, mientras que otras, por ejemplo, en los esquemas que contemplan que las personas cambien de vehículo cada dos años, se está dejando más tiempo los automóviles a los clientes, puesto que no hay disponibilidad de unidades.

Los últimos datos de producción del sector según el INEGI, exponen que en septiembre se produjeron 208 mil 092 unidades, lo que implicó un retroceso frente al mismo mes de 2020 de 33.30 por ciento y respecto a 2019 la baja fue de 36.0 por ciento. Precios de seminuevos al alza David Placencia Barrera, presidente de la Asociación Nacional de Comerciantes en Automóviles y Camiones Nuevos y Usados (ANCA), expresó a MILENIO que la falta de inventario automotriz ha traído un mayor interés hacia el mercado de vehículos seminuevos y usados, no obstante, esto también ha implicado un alza en costos. 

Respondiendo a la ley de oferta y demanda, estimó que el precio de los seminuevos se ha encarecido aproximadamente 30 por ciento en comparación con el año pasado, lo que también ha significado retos y complicaciones para las personas que se dedican a la comercialización de este segmento. “Ahorita no hay autos nuevos, entonces el seminuevo está caro y escaso… Esperemos unos meses para ver cómo se comporta y cómo avanza el mercado”, añadió. Repercusiones en el mercado externo Fausto Cuevas, director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), indicó en conferencia que a consecuencia del panorama del sector y de la caída anual en septiembre en la manufactura de vehículos se esperan afectaciones tanto para la producción como para las exportaciones para el cierre de este año. Previó que la producción retroceda entre 4.7 y 5 por ciento frente a 2020, lo que implicará una disminución de entre 550 y 600 mil unidades, ajustando así sus pronósticos que tenía el organismo a principio de año, cuando esperaba una tasa de crecimiento positiva en vez de negativa. Ante este escenario, las previsiones sobre exportación también se ajustaron a la baja, por lo que anticipó una contracción de entre 3.8 por ciento y 4.2 por ciento anual en este rubro. En 2020, la cantidad de vehículos ligeros exportados sumó 2 millones 681 mil 806 unidades, cifra que representó una disminución de 20.85 por ciento con respecto a 2019. San Román, director de JATO para América Latina, apuntó que, en exportaciones, el tiempo de espera para que las unidades manufacturadas en México lleguen a Estados Unidos, que es su principal mercado, está siendo de aproximadamente tres meses, periodo similar en que se tardan en llegar los vehículos a Canadá, como mercado secundario. De las unidades enviadas al extranjero, aproximadamente el 80 por ciento tiene como destino Norteamérica, entre el 10 y 12 por ciento Europa y el restante el continente asiático.

Fuente: MILENIO 08/11/21 

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