Estados Unidos y Taiwán iniciaron este miércoles conversaciones para fortalecer sus lazos comerciales, en un desafío a Pekín, que considera la isla como parte de la China continental y rechaza toda relación oficial que establezca con otros países.

Este anuncio se produce dos días después de que 30 aviones chinos entraran en la zona de defensa aérea de Taiwán, isla que Pekín ha prometido anexionar, incluso por la fuerza si es necesario.

El inicio de estas conversaciones comerciales amenaza con provocar una fuerte reacción del gobierno chino.

La representante comercial adjunta de Estados Unidos, Sarah Bianchi, y el ministro de Taiwán -sin cartera-, John Deng, mantuvieron conversaciones virtualmente el martes para «desarrollar formas concretas de profundizar» su relación económica y comercial, según un comunicado del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).

La primera reunión se celebrará «a finales de este mes en Washington bajo los auspicios de Tecro», la oficina de representación económica y cultural de Taipei en Estados Unidos, y el Instituto Americano de Taiwán (AIT).

Tecro representa los intereses de Taiwán en Estados Unidos ante la ausencia de relaciones diplomáticas formales.

El objetivo de la iniciativa lanzada el miércoles es facilitar el comercio, adoptar «prácticas sólidas y transparentes» y cooperar en la acción medioambiental», dijo el USTR, así como «explorar acuerdos para facilitar el comercio agrícola» y luchar contra la corrupción.

Washington y Taipei habían indicado la semana pasada su decisión de reforzar las relaciones comerciales.

Estados Unidos y Taiwán están vinculados desde 1994 por un «marco» de comercio e inversión.

Taipei también ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2002, lo que ha contribuido al crecimiento del comercio bilateral. De hecho, Estados Unidos es el mayor socio y proveedor de armas de Taiwán.

El siguiente paso en la relación económica sería un acuerdo comercial formal, que está retrasado debido al complejo contexto político.

«Espero que esta iniciativa dé lugar a un acuerdo marco vinculante», dijo un funcionario de la administración estadounidense en una conferencia telefónica con periodistas.

Una sola China 

Estados Unidos, como la mayoría de los países, no reconoce oficialmente a Taiwán, pero apoya firmemente el estatus «democrático» de la isla en contraste con lo que considera la «autocracia» china.

Esta iniciativa llega también poco después del anuncio de una nueva asociación económica Asia-Pacífico, presentada el 23 de mayo por el presidente estadounidense, Joe Biden, durante una gira por territorio asiático.

El Marco Económico Indo-Pacífico (IPEF) no es un acuerdo de libre comercio, pero pretende contrarrestar el peso de China facilitando la integración entre sus países firmantes mediante la adopción de normas comunes en el sector digital, las cadenas de suministro, la energía verde y la lucha contra la corrupción.

Pekín, que se sentía deliberadamente excluida, expresó que Washington pretende «formar pequeñas camarillas en nombre de la libertad y la apertura» con la esperanza de «contener a China».

El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, criticó el proyecto estadounidense como «condenado» al fracaso.

Taiwán aún no forma parte del IPEF, pero un alto funcionario estadounidense señaló que no estaba excluido. «No incluimos a Taiwán en el lanzamiento inicial. Sin embargo, en el futuro, tenemos la intención de adoptar un enfoque flexible para la participación en el IPEF», declaró a periodistas.

Este funcionario recordó la «larga política de una sola China» de Washington, pero dijo que la administración Biden también tiene una «fuerte relación no oficial con Taiwán que estamos comprometidos a profundizar».

Fuente: El economista 01/06/22