Exportación, oportunidad: Amelaf

Los laboratorios nacionales que producen medicamentos genéricos ya tienen una alternativa para superar la crisis que ha provocado el cambio constante del modelo de compras consolidado del gobierno mexicano: el mercado de exportación.

Se trata del clásico ejemplo que comprueba que una crisis puede convertirse en una oportunidad, si se toman las decisiones correctas.

La industria farmacéutica en México ha visto, en lo que va de la actual administración, una serie de cambios que afectan directamente a su operación y planeación.

De hecho, el mercado lo ha registrado: las compras en el mercado privado, han crecido un 40% en los últimos tres años, de acuerdo con las cifras de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf).

Y esa tendencia continuará, anticipa la propia organización.

Frente a esa situación, la organización gremial decidió analizar y revisar nuevas estrategias. Detectaron que hay una enorme oportunidad en el comercio exterior.

Aunque algunos de los 45 laboratorios que integran esta organización ya venían exportando, el gremio se está planteando una estrategia de comercio exterior.

Presidida por Luis Verduzco Koloffon, la Amelaf agremia a 45 laboratorios de capital 100% mexicano que tienen sus plantas en Jalisco, México, Hidalgo, Querétaro, Morelos, Michoacán, Nuevo León, Veracruz, Baja California y Ciudad de México.

Cuenta con 82 plantas industriales y una plantilla de 55 mil empleados.Pero sobre todo tienen entre un 40 y 35% de capacidad instalada sin aprovechar. Es decir, actualmente operan con entre el 60 y el 65% de su capacidad instalada.

En consecuencia, sin dejar de atender a su mercado principal que es México, pueden aumentar su producción para destinarlo a la exportación.

Con ello la cadena de laboratorios nacionales se fortalecería, al aumentar sus ventas, atraer divisas e incrementar su plantilla de personal.

Las baterías de Amelaf, están enfocadas en Centroamérica me dice el presidente ejecutivo de Amelaf, Juan de Villafranca y en Estados Unidos.También está previsto incursionar en los países de la Alianza del Pacífico: Chile, Perú y Colombia.

Ya están en conversaciones con las autoridades de Guatemala y en los próximos días estará de visita en México la autoridad sanitaria equivalente a la Cofepris mexicana, de Panamá.

En Centroamérica hay 50 millones de habitantes y constituye un mercado muy importante.

Pero la cereza en el pastel, es el mercado de Estados Unidos, en donde los medicamentos genéricos tienen una gran oportunidad por precio y calidad. Pero también los medicamentos biotecnológicos mexicanos tienen un enorme potencial por su nivel de precio.

Próximamente, Villafranca se reunirá con las autoridades de la FDA para revisar el marco normativo y buscar abrir la puerta a los laboratorios nacionales.

También comenzará a abrir puertas con las grandes cadenas farmacéuticas como CVS y Walgreens entre otras.

Si los laboratorios nacionales logran exportar entre el 20 y el 25% de su producción lograrán un perfil mucho más sano y competitivo.

Sin duda se trata de una estrategia muy audaz. Lo paradójico es que mientras que en México se les ha tratado con desdén, en el extranjero, los laboratorios mexicanos y sus medicamentos podrían ser muy bien recibidos y tener éxito comercial.

Atisbos

PREOCUPACIÓN. – Los laboratorios farmacéuticos están muy preocupados por la probable e inminente aprobación de la NOM-177.

Con ésta se permitirá definitivamente que los estudios para demostrar la bioequivalencia y biocompatibilidad de los medicamentos que se consumen en territorio nacional, se puedan realizar en el extranjero.

Los cambios se publicaron el pasado 25 de mayo en el Diario Oficial de la Federación y están en periodo de consulta pública.

Será hasta el próximo 22 de julio cuando los interesados afectados puedan presentar sus comentarios y opiniones a Cofepris.

Todavía no es una realidad, pero es muy posible que se apruebe y con ello se ponga en riesgo la seguridad y confiabilidad sobre la calidad de los medicamentos que consumimos los mexicanos.

Fuente: EL economista 14/06/22