Del consumo nacional de arroz, 83 por ciento se compra del exterior; del trigo, 65 por ciento, y de maíz amarillo, 73 por ciento. Del total de granos y oleaginosas se estima que se importa en promedio 52 por ciento de lo que se consume. Esta alta dependencia de alimentos básicos para cubrir gran parte de la demanda nacional hace al país altamente vulnerable ante un mercado internacional donde los precios van al alza.

Esto indica información del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) y del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). Además, éste reportó que, desde febrero, cuando comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania, hasta abril, los precios del trigo subieron 53 por ciento y del maíz, 39 por ciento.

Las importaciones agroalimentarias de México mantienen la tendencia al alza que comenzó desde el año pasado, ya que tan sólo durante el primer bimestre del año el valor de las compras al exterior, entre las que destacan granos y oleaginosas, fue de 6 mil 246 millones de dólares, 24.20 por ciento más que las reportadas en el mismo periodo del año pasado, el país debe ser menos dependiente del exterior y debería producir al menos 75 por ciento de lo que se consume, consideró Luis Fernando Haro, director del CNA.

Agregó que puede llegar un momento, con el cambio climático y la sequía que se vive en México y Estados Unidos, en que haya problemas de producción, se generará desabasto importante. Traerá consecuencias más graves, aún más que los precios altos. Un desabasto de alimentos.

Actualmente a nivel mundial, México es el primer importador de maíz, el tercero de sorgo (que se utiliza para el sector pecuario), el noveno de trigo y el décimo de arroz, indica el organismo. A esto se agrega que en cuanto a cárnicos el país es el primer importador global de aves, el tercero de cerdo y el sexto de res.

De acuerdo con el GCMA, el país depende cada vez más de las cadenas globales de suministro y distribución. Estima que seguimos abriendo la brecha entre producción y consumo de granos y oleaginosas, de los cuales sólo producimos 48 por ciento (en promedio) de lo que consumimos.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en el documento Expectativas Agroalimentarias 2022, la producción de maíz blanco, destinado para consumo humano, en el ciclo octubre 2021/septiembre 2022 será de 24.7 millones de toneladas, 1.7 por ciento más, pero en el caso de maíz amarillo alrededor de 73.2 por ciento de la oferta se cubre con importaciones. El precio de este grano está determinado por el comportamiento de la cotización internacional, precisó.

En relación con el trigo panificable, estimó que para el ciclo abril 2021/marzo 2022 la cosecha sería de 1.5 millones de toneladas, 15.4 por ciento inferior al periodo previo, debido a que se cultivó menos superficie. Esto hará que las importaciones se incrementen en 17.8 por ciento respecto al periodo anterior, con alrededor de 5.3 millones de toneladas, indicó.

En el caso del sorgo, que se utiliza para el sector pecuario como alimento, el reporte oficial indicó que en el ciclo de mercado octubre 2020/septiembre 2021 se obtuvieron 4.4 millones de toneladas, casi 42 mil toneladas más que en el previo, y para el siguiente se prevén 5 millones de toneladas, aunque las importaciones serán 158 por ciento mayores en comparación con el ciclo 2020/21, pero aún se prevén variaciones debido a los cambios en el precio internacional.

Fuente:La Jornada 03/05/22