Hay un clima de deterioro para los inversionistas en el sector y EU está comprometido a garantizar un trato justo, dijo la oficina comercial de la Casa Blanca.

Estados Unidos ha enfatizado también que, contrario a las declaraciones de ciertos funcionarios mexicanos, el T-MEC se aplica al sector energético de México”

Contrario a aseveraciones del gobierno mexicano, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sí se aplica al sector energético y establece compromisos en esa materia, afirmó la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR).

En el marco de ese posicionamiento está la reforma eléctrica propuesta, que impactaría al mercado eléctrico, al excluir la inversión privada en comercialización de electricidad, garantizar que la CFE genere al menos 54% de la energía requerida por México y cancelar contratos de suministro de energía a largo plazo y programas preferenciales de compra de energía limpia.

“Estados Unidos ha expresado su preocupación a México con respecto al deterioro del clima para los inversionistas estadounidenses en energía en México, enfatizando que el gobierno de los Estados Unidos está comprometido a garantizar que los inversionistas estadounidenses reciban un trato justo y que México se adhiera a sus compromisos del T-MEC, incluidos los relacionados con la inversión y las empresas propiedad del Estado”, dijo la USTR en un informe sobre las barreras comerciales de México.

“Estados Unidos ha enfatizado también que, contrario a las declaraciones de ciertos funcionarios mexicanos, el T-MEC se aplica al sector energético de México”, amplió seguidamente.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha declarado que el cambio a las reglas en materia energética se hizo “porque se abusó mucho”, en referencia a ciertas empresas privadas, y porque con la reforma eléctrica se reducirán los precios de la energía para los mexicanos.

“En el capítulo de energía (en el T-MEC) sólo quedó establecido en dos párrafos el derecho absoluto, soberano de México, para decidir en materia de política energética, de conformidad con la letra y sobre todo con el espíritu del artículo 27 de nuestra Constitución.

«Quiero tratar el asunto con mucho respeto hacia ellos. Solo aclarar que en lo que tiene que ver con la política energética de nuestro país, no hemos suscrito ningún acuerdo con el gobierno de Estados Unidos o de Canadá”, dijo López Obrador en octubre de 2020, al visitar la Central Termoeléctrica José López Portillo, en Coahuila.

Sin embargo, el pasado jueves, la titular de la USTR, Katherine Tai, dijo ante el Comité de Finanzas del Senado de EU que ella informó al gobierno del presidente López Obrador que su oficina ya analiza la respuesta legal ante el giro de la política energética de México en el último año (que también afecta al sector de hidrocarburos) y ante el posible cambio a la Constitución mexicana.

“Le he informado a México (…) que nosotros en la USTR estamos analizando todas las opciones disponibles bajo el T-MEC para abordar estos problemas de modo que el T-MEC pueda funcionar par nuestros participantes (en el sector de energía) y proteger nuestro medio ambiente en los tres países”, afirmó.

En un memorando de julio de 2020, López Obrador describió una “nueva política energética” que introdujo varias propuestas que luego se convirtieron en el centro de la nueva legislación, e instó a los reguladores de energía a restaurar el control estatal sobre el sector energético y evitar que las empresas estatales de energía pierdan cuota de mercado a empresas privadas.

El memorando instruye a los reguladores a usar la autoridad existente para bloquear los permisos para proyectos de energía del sector privado y favorecer a Pemex y CFE, y proteger su participación de mercado, de acuerdo con las preocupaciones que han informado los inversionistas de energía de Estados Unidos.

Fuente: El economista 04/04/22