A pesar de que la Casa Blanca afirmó que la situación ya está mejorando, los problemas en la cadena de suministros afectaron las mediciones.

En noviembre, en plena crisis de abastecimiento por los problemas de suministros a nivel global, la producción industrial en EU creció únicamente un 0.5%, por debajo del 1.7% del mes anterior, pero dentro de los márgenes habituales para este índice.

Según informó esta mañana la Reserva Federal (Fed), el medio punto porcentual de noviembre se sitúa por debajo del 1.7% de octubre, pero por encima de las bajadas de la producción del 1 y el 0.1% de septiembre y agosto, respectivamente, y en una línea similar a los crecimientos del 0.8 y 0.5% de julio y junio.

Por sectores, el de las manufacturas y el de la producción minera, que incluye la perforación petrolera, crecieron ambos un 0.7% el mes pasado, mientras que el del gas y la electricidad bajaron un 0.8%.

El informe de la Fed señaló que, salvo el gas y la electricidad, todos los otros ámbitos experimentaron subidas en noviembre y destacó el crecimiento de los bienes de consumo (0.7%) y la construcción (1%).

En esta línea el jefe de la consultora Oxford Economics, Gregory Daco, calificó la subida de “modesta” en un mensaje en Twitter, pero celebró que las ganancias se repartan “de forma generalizada” entre casi todos los sectores.

Por su parte, la tasa de utilización de la capacidad industrial en EU subió al 76,8%, tres décimas por encima del 76.5% registrado en octubre.

Este índice, que mide el porcentaje de recursos usados por las empresas y fábricas sobre la base de todas las plantas de producción disponibles en el país, aún se encuentra por debajo de la media histórica, cuyo promedio entre 1972 y 2020 fue del 79.6%.

Los datos muestran que los problemas globales en la cadena de suministros (consecuencia de la fuerte demanda y de las dificultades logísticas impuestas por la pandemia) siguieron teniendo peso en noviembre, aunque la Casa Blanca afirmó a principios de este mes que la situación ya está mejorando.

Brian Deese, el principal asesor económico del presidente estadounidense, Joe Biden, dio una rueda de prensa la semana pasada en la que aseguró que los costos del traslado de contenedores desde Asia a Estados Unidos se han reducido en torno al 25%.

Esta mañana también se conoció que la cifra semanal de solicitudes del subsidio por desempleo en Estados Unidos subió a 206,000 la semana pasada, frente a las 188,000 de la semana anterior, según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

El promedio de solicitudes en cuatro semanas, una medida que compensa los altibajos semanales, se ubicó en 203,750, comparado con 219,750 en la semana anterior.

La reducción del desempleo y el crecimiento de la economía son elementos clave a juicio de la Casa Blanca para el futuro político de Biden y del Partido Demócrata en las elecciones legislativas del próximo año, puesto que la buen marcha de estos dos indicadores durante los pasados meses ha sido su principal argumento contra las críticas por la elevada inflación.

Sin embargo, las encuestas más recientes coinciden en señalar una bajada generalizada del apoyo a Biden, especialmente por su gestión de la economía y los altos precios que están pagando los consumidores.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EU subió en noviembre seis décimas con respecto a octubre y se situó en el 6.8% interanual, la tasa más alta desde junio de 1982, a finales del gran período inflacionario de la década de los 70.

Si se excluyen los precios de alimentos y combustibles, que son los más volátiles, la inflación interanual subyacente fue del 4.9%.

Fuente: Forbes México  17/12/2021.